Cuando un abogado solicita una diligencia en investigación preparatoria y esta es rechazada, muchas veces el problema no es la diligencia en sí, sino que no logra acreditar las tres llaves mágicas: utilidad, pertinencia y conducencia.
- Pertinencia: relación directa entre la diligencia y el hecho investigado.
- Utilidad: capacidad de aportar algo concreto para esclarecer el caso.
- Conducencia: viabilidad legal y eficacia para demostrar lo que buscas.
Lo curioso es que estas definiciones no están en el Código Procesal Penal, sino que provienen de la jurisprudencia, como lo recuerda el Recurso de Apelación N.° 325-2024/Madre de Dios.