Un miércoles por la noche, Miguel Requejo subió a su camioneta y aceleró directo hacia el restaurante Charrua.
El vehículo atravesó la mampara de vidrio, destruyó mesas y dejó varias personas heridas.
Ayer se le ha dictado prisión preventiva (pero esto será materia de otro post) por el delito de homicidio agravado en grado de tentativa. Este caso trae a la mesa la diferencia entre tentativa de homicidio y lesiones graves. Aquí empezará el verdadero trabajo de fiscalía y defensores. Todo se centrará en ¿Cómo se prueba el dolo en este caso? Teniendo en cuenta que el dolo no se presume, aquí algunas preguntas a responder ¿Existían amenazas, conflictos o motivaciones directas contra las víctimas? ¿Fue un ataque planificado o un arranque impulsivo? ¿Aceleró con plena consciencia de que embestir un local lleno era potencialmente mortal? ¿Pudo frenar y decidió no hacerlo? ¿Orientó la camioneta hacia la zona de mayor concurrencia? ¿Era consciente del riesgo extremo y lo asumió como inevitable? ¿Creyó que sólo causaría daños materiales?
La frontera entre la tentativa de homicidio y las lesiones dolosas **no es retórica** se construye con pruebas: Videos de seguridad, pericias de mecánica vehicular, testimonios, antecedentes, etc.

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